domingo, 16 de marzo de 2014

EL GUARDIÁN INVISIBLE - ( Ed.Destino, 2013 ) Dolores Redondo 6,5/10

Dolores Redondo (Donostia-San Sebastián, 1969) estudió Derecho y Restauración gastronómica, y durante algunos años se dedicó a los negocios, entre otros, tuvo un restaurante propio.

Comenzó escribiendo relatos cortos y cuentos infantiles. En 2009 publicó su primera novela, Los privilegios del ángel (Eunate Editorial) y en enero de 2013 publicó El guardián invisible, primer volumen de la Trilogía del Baztán.

Actualmente vive y escribe en la Ribera Navarra.


Sinopsis: 
En los márgenes del río Baztán, en el valle de Navarra, aparece el cuerpo desnudo de una adolescente en una circunstancia que lo relacionan con un asesinato ocurido en los alrededores un mes atrás.

La inspectora de la sección de homicidios de la policía foral, Amaia Salazar, será la encargada de dirigir una invesitgación que la llevará de vuelta a Elizondo, una pequeña población de la que es originaria y de donde ha tratado de huir toda su vida. Enfrentada con las cada vez más complicadas derivaciones del caso y con sus propios fantasmas familiares, la investigación de Amaia es una carrera contrarreloj para dar con un asesino que puede mostrar el rostro más aterrador de una realidad brutal al tiempo que convocar a los seres más inquietantes de las leyendas del Norte...
Me confieso decepcionada por la novela, después de haber leído incontables comentarios que hablaban maravillas sobre ella, me ha sabido a poco, me ha costado creerme la historia, las relaciones familiares, y no me ha  gustado en absoluto la resolución del libro.
Suele pasar...cuando se ha hablado tanto y tan bien, las expectativas crecen demasiado.

Reconozco que está muy bien escrita y enlaza con interesantes discursos sobre antropología y mitos de la zona, que a pesar de lo interesantes que resultan, no acaban de encajar en la historia. No con la extensión y erudición que la autora pretende dar a simples comentarios....

Es una novela de personajes femeninos, eso está claro....pero eso no quiere decir que los masculinos deban quedar en meros estereotipos, sin "chicha ni limoná". Claro exponente es el personaje del marido de la inspectora Salazar: americano, guapísimo, escultor ocioso que acompaña a su mujer dónde sea sin mayores problemas, dejándolo todo.

El resto de hombres no sale muy bien parado que digamos.
Creo que parte del excesivo lastre que arrastra la novela, es el peso que la historia familiar de la propia Amaia, a mi juicio excesivo, con un personaje tremebundo e irreal.

A pesar de todo, es una novela entretenida y cómo dije antes, muy bien escrita; pero me falta algo...ese toque especial de los verdaderos arquitectos de la novela negra.

Con la gran importancia que tiene la historia familiar de Amaia en la novela, no dejo de preguntarme que pasará en los dos títulos restantes de la trilogía. ¿Se acabará la serie de la inspectora Salazar cuando se solucione sus problemas con su turbulento pasado?